Peligros
Marejada ciclónica


De todos los peligros relacionados con un huracán, la marejada ciclónica es el que presenta una mayor amenaza en cuanto a la vida de la población, y los datos históricos indican que ha causado nueve de cada diez víctimas.

La marejada no es más que agua que la fuerza de los vientos que soplan alrededor del huracán empuja hacia la costa. Esta oleada se suma a las mareas regulares de la zona para crear la marejada ciclónica del huracán, la cual puede aumentar el nivel promedio del agua en 4,5 metros (15 pies) o más. Además, las olas causadas por el viento se superponen a la marejada. Este aumento en el nivel del agua puede causar graves inundaciones en las zonas costeras, especialmente cuando la marejada coincide con la marea alta regular. Si consideramos que en Estados Unidos buena parte de las zonas densamente pobladas de las costas del Atlántico y del Golfo de México se encuentran a una altura media inferior a los 3 metros (10 pies) sobre el nivel del mar, podemos apreciar el enorme peligro que la marejada ciclónica representa.



La inclinación de la plataforma continental también contribuye a determinar el nivel de la marejada en una determinada zona. Si baja suavemente desde la costa (como en la imagen de arriba a la derecha), las comunidades cerca de la costa sufrirán los efectos de las inundaciones provocadas por una marejada mayor. En las zonas donde la plataforma continental es más empinada (imagen de abajo a la derecha), la población sufrirá menos inundaciones debido a la marejada, aunque las olas grandes pueden todavía causar grandes problemas al romper. La marejada, las olas y las corrientes en los puertos encerrados ocasionan daños graves a embarcaciones, pequeños puertos deportivos y yates.

Comentarios adicionales acerca de la marejada ciclónica

Una manera de evaluar el peligro que representa la marejada consiste en usar el modelo SLOSH. Seleccione los vínculos que aparecen a continuación para ver fotos y mapas modificados de la marejada ciclónica que muestran cómo la intensidad del huracán (de acuerdo con la escala Saffir-Simpson) influye en la posibilidad de que se produzcan inundaciones por marejada en dos lugares distintos. La marejada también afecta a los ríos y lagos interiores, pudiendo hacer que aumente el área que se debe evacuar. Para ver algunos de estos efectos, fíjese en las imágenes y los mapas de marejada para Brunswick, Georgia y Long Island, New York.

Obviamente, cuanto más intenso el huracán y cuanto más cerca de una determinada localidad se encuentre el sector delantero derecho, tanto mayor será la zona que habrá que evacuar. ¿Pero cómo podemos saber de qué categoría es el huracán que está avanzando? Aunque trataremos este aspecto más a fondo en la sección Pronóstico, usted ya tiene suficiente información acerca del ciclo de vida básico de un huracán como para darse cuenta de que los huracanes cambian. Y ya sabe, por su propia experiencia, que los pronósticos no son perfectos. Cuando le corresponda afrontar una situación de emergencia, tendrá que sopesar esa medida de incertidumbre con el riesgo de que se produzcan daños económicos considerables (por haber evacuado una zona demasiado grande, especialmente si luego el huracán pierde intensidad) y el peligro que correrá la población si no se pueden evacuar a tiempo las zonas amenazadas. Una importante regla general a seguir durante una situación de emergencia consiste en considerar que el huracán tendrá una intensidad una categoría mayor de lo pronosticado. Esta precaución razonable permite reducir al máximo la pérdida de vidas debido a un huracán.

Las olas y las corrientes asociadas con la marea también causan muchos daños. El agua pesa aproximadamente 1,000 kg/m3 (1,700 libras/yarda3); el repetido golpear de las olas puede demoler cualquier estructura que no ha sido diseñada específicamente para resistir a este tipo de impacto.

Las corrientes creadas por la marea se suman a la acción de las olas y erosionan gravemente las playas y las carreteras costeras. Muchos edificios pueden aguantar los vientos de intensidad de huracán, pero luego sus cimientos, menoscabados por la erosión, se debilitan y se derrumban.

En los estuarios y las zonas pantanosas de los ríos, la intrusión del agua salada amenaza la salud pública y obliga a los animales, como las víboras, a escaparse de las zonas inundadas.


Consideraciones para su comunidad

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